República Dominicana puede aprovechar su crecimiento sostenido para
elevar la productividad, generar mejores empleos y ampliar los beneficios para los hogares, de
acuerdo con el nuevo informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El informe “Mercados y desarrollo: cómo la competencia puede mejorar vidas”, parte de la serie
insignia Desarrollo en las Américas, revela que América Latina y el Caribe podría aumentar el
PIB per cápita un 11% y reducir la desigualdad un 6% si logra que los mercados sean más
competitivos. También muestra que la competencia limitada y la alta concentración de mercado
en la región debilitan el crecimiento, reducen los salarios y desalientan el crecimiento y la
formalización de empresas.
La publicación fue presentada hoy en un evento en Santo Domingo que contó con la
participación de representantes del Gobierno, el sector privado, el sistema financiero,
organismos de competencia, academia, sociedad civil y altos funcionarios del BID.
El evento permitió aterrizar la evidencia regional en los desafíos concretos de la República
Dominicana, y avanzar en la construcción de consensos en torno a una agenda de
competencia orientada a impulsar el desarrollo productivo.
“El informe demuestra que los mercados de países como República Dominicana no son
simplemente un elemento contextual en el desarrollo, sino que desempeñan un papel activo en
impulsarlo”, dijo Vanessa Alviarez, co-editora de la publicación y economista principal del BID
“Cuando la competencia funciona, el sector privado puede hacer lo que mejor sabe: crear
empleos, impulsar la innovación y ofrecer mejores resultados para trabajadores y
consumidores”, agregó.
Nathalie Alvarado, representante del BID en la República Dominicana, remarcó la ambiciosa
agenda de crecimiento y productividad del país, y destacó que en 2025 fue el primer país de
América Latina en adoptar una Política Nacional de Competencia explícita.
“Este informe llega en un momento clave en el que el país tiene la visión de duplicar su
economía hacia 2036, avanza en una agenda institucional, y ahora, también con la evidencia
concreta para convertir la competencia en el motor de su próxima etapa de desarrollo. No se
trata solo de crecer más, se trata de crecer mejor”, expresó Alvarado.
La investigación destacó otros logros concretos en el país:
Un estudio de caso en República Dominicana demostró que la entrada de nuevos
comercios afiliados a un programa de transferencias condicionadas generó reducciones
de precios de entre 2% y 6% y mejoras en la calidad del servicio, sin afectar la variedad.
Los países que redujeron la concentración en el sector de telecomunicaciones vieron
caer los precios de telefonía móvil, un hallazgo relevante para República Dominicana.
El análisis pondera medidas exitosas que ya están en marcha en la región, como los
sistemas de pagos digitales que han reducido costos, la portabilidad de créditos que ha
ampliado el acceso al financiamiento y las mejoras en compras públicas que han
generado ahorros en bienes esenciales.
El estudio señala tres prioridades para avanzar en esta agenda:
Reducir la fragmentación de los mercados
Diseñar regulaciones más eficientes, y
Fortalecer las agencias de competencia



