Las torrenciales lluvias registradas este miércoles volvieron a poner en relieve las deficiencias del drenaje de Santo Domingo. A pesar de las inversiones que el Gobierno ha realizado en el sistema de desagüe de la ciudad, los problemas persisten y urbanistas señalan que es impostergable la necesidad de una intervención profunda.
El presidente Luis Abinader aseguró que el Gobierno desarrolla diversas intervenciones a nivel nacional. Manifestó que hay más de 50 kilómetros de cañadas en construcción y que en su gestión se han invertido más de 5,000 millones de pesos en este tipo de trabajos.
“Nosotros hemos invertido más de 5,000 millones de pesos en cañadas y por eso los daños son muy menores; nunca se habían construido más de ocho kilómetros de cañada y ya nosotros hemos construido más de 20 y están en proceso casi 50 kilómetros de cañada”, destacó el mandatario.
Para fortalecer la capacidad de respuesta ante estos fenómenos, el gobernante indicó que se realizan trabajos de infraestructura de drenaje en distintas zonas. Entre ellos, mencionó el túnel de la avenida Luperón, una zona históricamente afectada por inundaciones, y afirmó que estas obras forman parte de una estrategia integral para mitigar el impacto de fenómenos climáticos.
Carolina Mejía señala el problema de los plásticos
Por otro lado, la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, informó que se han destinado más de 200 millones de pesos al mantenimiento de drenajes e imbornales en la capital. Sin embargo, reiteró que la acumulación de residuos sólidos sigue siendo un factor que agrava las inundaciones en distintos sectores.
“Cada vez que limpiamos esos colectores y los imbornales, desafortunadamente todavía tenemos el gran reto de seguir todos colaborando como ciudadanos, porque lo que se encuentra siempre son muchos plásticos, basuras y demás”, dijo.
Las autoridades también advirtieron sobre el aumento de eventos climáticos intensos asociados al cambio climático. Indicaron que las lluvias recientes se concentraron en pocas horas, lo que incrementó la escorrentía debido a la saturación previa de los suelos.



